¿Me he vendido al sucio sistema? tal vez mi alma y mi consciencia no valen tanto. Algo de mi aún sigue siendo un punk inconforme.
Todos los números se encuentran digitalizados aqui
¿Me he vendido al sucio sistema? tal vez mi alma y mi consciencia no valen tanto. Algo de mi aún sigue siendo un punk inconforme.
Todos los números se encuentran digitalizados aqui
Mi almacenamiento en la nube estaba a punto de desbordarse, así que me tomé el tiempo de limpiar todo en serio.
Había 18.1 MB de recuerdos que datan de abril de 2021.
Fueron interminables charlas, salidas, besos.
Ni siquiera los abri, pertenecen ahora al basurero del ciberespacio, seguro Google los mantendrá por muchos años, yo oficialmente ya no.
El pretexto perfecto para visitar Montréal sin duda es el Festival Internacional de Jazz que se lleva a cabo en la ciudad, durante 10 días se ofrecen docenas de conciertos -la mayoría gratuitos- por todo el Quartier des Spectacles, siendo así el festival más grande e importante del género en el mundo.
Un dejo de tristeza se posa sobre mi cabeza, como el polvo sobre el televisor.
He de confesarlo, no estoy depimido no solitario ni hambriento, tan solo algo aburrido.
Haber nacido el 15 de septiembre tiene una cosa muy jodida: es como haber nacido un 24 de diciembre.
Por si fuera poco, con los años se vuelve más furioso mi sentimiento antipatriotico, a fin de cuentas, ¿Qué carajo es una patria?, ¿escuchar una sarta de mentiras cada mañana de aquellos que juraban ser diferentes pero resultaron ser la misma porquería de siempre?.
En fin, sin entrar en temas escabrosos, decidí que quería celebrar mis 36 años en otra latitud, y que mejor que bailando en Colombia en el festival Coordillera.
En mi segundo viaje a Colombia disfruté muchísimo los paisajes y a su gente, es destacable el amor que le tienen a México, al igual que en la ocasión anterior, las personas fueron muy amables, aunque aún no se donde me vieron el ayate o porque asumían con solo verme que era mexa. 🙈🙈
Llegué a Bogotá a las 6 am y mientras se llegaba la hora de check-in en el hotel me fui a caminar por el centro, para mi buena suerte justo ese día hubo un festival en el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella (BOOM: Bogotá Music Market), cerveza artesanal, vinilos, arte y showcases gratuitos, una de las bandas de ese dia fue Yo no la tengo, una refrescante propuesta punk que se ha vuelto de mis favoritas en los últimos años.
Solo tuve que hacer fila unos minutos y descender al cuarto piso bajo tierra para escucharlos en vivo, suenan aún mucho mejor que en Spotify. Un punk rabioso, vibrante, hambriento, ¿que más se puede pedir?
Algunas de sus letras:
Al final me fui a recorrer los museos de la zona, entre ellos el famoso Museo Botero, el distrito universitario de Bogotá siempre está lleno de vida y siempre hay algo que ver
El viernes fui a las minas de Zipaquirá, un Disneyland espiritual, conocí a unos tipos en un bar que me recomendaron el Theatron, un antro que tiene 13 salas temáticas, es decir, son 13 bares dentro de un antro. Naturalmente la zona reggaeton y urbana no me entusiasmaron, pero la zona de electrónica y rock me cautivaron, salí de ahí a las 6 am del sábado.
Descansé un rato y me lancé al parque Bolivar, escuché los últimos minutos de Providencia en el Coordillera, con los Skatalites y la Mala Rodriguez ya desquita el precio del boleto, a bailar un rato con los Mirlos, los one-hit-wonders por excelencia del Perú y tomar una cerveza para reponer energías, lo mejor de la noche: Juan Luis Guerra, un grande entre los grandes. Me trasladó a mi infancia y esos tardes eternas de Sábado Gigante, cantando todos sus éxitos y los nuevos clásicos.
Mi cumpleaños no pudo ser mejor, teniendo a la mismísima reina madre Omara Portuondo a unos metros de mi cantándome los himnos del Buenavista Social Club, con casi un siglo de vida, la señora nos hizo cantar y bailar con su magia, no podíamos dejar de bailar.
La verdad es que tenía mis dudas sobre esta película, en especial cuando empecé a leer que todos caían ante su embrujo (como Aftersun, que es el traje invisible del emperador, menuda mierda sobrevalorada y estúpida). Aún así, decidí darle la oportunidad de decepcionarme, ¡y fue una grata sorpresa! la cinta narra la historia de una niña que empieza a vivir un luto silencioso en medio de una fiesta, hasta este punto, no estoy revelando nada que no se pueda ver en el tráiler. Lo interesante es precisamente el modo en el que la directora Lila Avilés nos lleva a recorrer los rincones de la casa de los abuelos, la sede del imperio en decadencia que es esa casa donde se funda cada familia.
Lo que me pareció notable es la forma en la que Sol, la protagonista de la historia, va descubriendo la cosmogonia y los mitos fundacionales de su familia, la juventud de sus padres, las fotos, los viajes. El abuelo gruñon y la tía locochona, similar a cuando en la primaria descubres a los aztecas, griegos y romanos, una niña de siete años va desentrañando los secretos de su familia al tiempo que va aceptando que su vida está a punto de dar un cambio radical.
Duelo, secretos y ausencias, esta cinta me atrapó de principio a fin. Al igual que la opera prima de su directora, La Camarista, una gran película que tuvo la terrible fortuna de aparecer casi al mismo tiempo (2018) que otra cinta similar, pero injustamente sobrevalorada, que también trata sobre la vida de una chica de la limpieza. (otro traje invisible del emperador)
La cinta está contemplada para los premios Oscar y sin duda arrasará en los Arieles, me da un enorme gusto tragarme mis palabras y prejuicios, Tótem es para mi la cinta del año.

Hace 10 años creé este blog, y desde ese día preconizaba que sería un blog más. Siempre he considerado que los blogs que no tienen una lí...